Miquel Mont

13 Jun

10 Ene

2026

olvidar borrar, borrar despacio

Centro > Museo Patio Herreriano

entradas
no disponible

De martes a viernes de 11:00 a 14:00 y de 17:00 a 20:00h. 

Sábados, ininterrumpido de 11:00 a 20:00h. 

Domingos, de 11:00 a 15:00h.

El Museo Patio Herreriano acoge la muestra 'Olvidar borrar, borrar despacio' exposición de gran escala dedicada a Miquel Mont. 

Miquel Mont, destacada figura de la pintura realizada en España en las últimas décadas, es un artista abstracto en la forma, pero realista y profundamente escéptico en su fondo.  Conceptos como escala, densidad, materia, color, superficie, mancha, acumulación, ritmo, transparencia u opacidad se vierten en un trabajo que guarda, además, una estrecha relación con el cuerpo.

En la Sala 3 puede verse su serie Dispersiones, formada por cuadros de gran formato que rara vez se han visto juntos en tan generoso número y que son paradigmáticos su etapa inicial. Realizada en su juventud, el artista desbroza la tradición de la pintura. Son resultado de una profunda fase de indagación sobre pintura americana, la tradición española y la historia de la pintura reciente de su país de adopción, Francia, donde reside. Estas piezas se sitúan junto a la serie Realismo de mercado, obras de mediados de los dos mil; y en torno a ellas se pueden ver trabajos de la serie Tesla, que alude a los coches de la firma estadounidense, símbolo de perfección y de un progreso que no se consigue a cualquier precio, pues trae consigo desajustes, desequilibrios y desigualdades.

La sala 4 arranca con una de las pinturas murales de las que Mont ha hecho seña de identidad, interesado siempre en la textualidad, la dimensión escenográfica de la escritura, la tipografía y la voz de las subjetividades. El espacio está también ocupado por dos series de gran relevancia, Cooperaciones y Lapsus y, al fondo de la sala, sus célebres Autorretratos. Las Cooperaciones expresan que la soledad individual del artista es mediatizada por las circunstancias sociales. En cada una de las obras, Mont parece disolverse en una autoría múltiple, como si todo un acervo social pudiera intervenir en su realización. Los Lapsus son, en esencia, eso: una interrupción, una fractura leve en la forma y fulminante en el tiempo. Al final de la sala, los Autorretratos se disponen en una secuencia de tubos de metacrilato, cuyos tamaños están íntimamente ligados a su cuerpo.

En la Sala 5 observamos un número importante de obras de la serie Flicker (“parpadeante” en inglés). Un espacio dinámico, casi trepidante, con tensión rítmica entre llenos y vacíos, entre lo industrial y lo orgánico. En la siguiente sala, ocupada por la serie Poros, se habla explícitamente de esa condición epidérmica de la pintura, la relación entre el tiempo y la acción de pintar.


Entrada gratuita.